Tu pensión no depende solo de cuánto ahorras, sino de cuándo empiezas

Empezar a cotizar temprano puede marcar una gran diferencia en tu pensión. Incluso retrasarlo solo dos años puede reducirla en torno a un 11%.

Cuando se habla de pensiones, el momento en que se comienza a ahorrar suele quedar en segundo plano. Sin embargo, las cifras muestran lo contrario: es uno de los factores más influyentes en el monto final. En Chile, comenzar temprano puede marcar diferencias importantes, no solo por el esfuerzo de cotizar, sino porque ese ahorro tiene más tiempo para crecer.

El impacto es concreto. Se estima que los primeros 10 años de cotizaciones (entre los 25 y 35 años) pueden representar hasta un 40% del saldo final de la pensión. Esto ocurre porque esos recursos permanecen más tiempo invertidos, generando intereses sobre los intereses a lo largo de los años.

Por el contrario, retrasar el inicio tiene efectos visibles. Según el Informe Previsional Económico 2025, comenzar a cotizar a los 27 años en lugar de los 25 puede traducirse en una caída cercana al 11% en la pensión autofinanciada, manteniendo constantes variables como ingreso y continuidad de cotizaciones.

El efecto del tiempo también se refleja en el Ahorro Previsional Voluntario (APV). Un ahorro mensual de $20.000 puede acumular cerca de $3,1 millones en 10 años. Si ese mismo esfuerzo se mantiene por 20 años, el monto supera los $7,3 millones, y en 30 años alcanza casi $12,9 millones. En este último escenario, cerca de un 45% del total corresponde a rentabilidad y aportes estatales, lo que muestra cómo el tiempo potencia el ahorro.

A pesar de esto, los datos muestran que el inicio del ahorro suele ser tardío. En Chile, la edad promedio de incorporación al sistema es de 27 años. Además, los saldos de los jóvenes han disminuido en los últimos años: el promedio entre personas de 25 a 30 años pasó de $4,4 millones en 2019 a $2,2 millones en 2023.

Otro elemento relevante es la estrategia de inversión. La evidencia histórica indica que los fondos más riesgosos han tendido a generar mayores retornos en el largo plazo. Por eso, suelen ser más adecuados en etapas tempranas de la vida laboral, cuando hay más tiempo para enfrentar variaciones.

El llamado no se limita a quienes tienen empleo formal. Los trabajadores independientes (a través de la Operación Renta), así como quienes optan por la afiliación voluntaria o el APV, también pueden comenzar a construir su pensión desde etapas tempranas.

En pensiones, el tiempo no se recupera.
Por eso, comenzar temprano puede ser una de las decisiones más importantes para el futuro.

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